Néstor Astete

Néstor Astete

Director del Centro de Excelencia en Gestión - CEG

En mi opinión es importante diferenciar estos conceptos y apoyar al CEO en su ya complicado rol como lider de la organización. Ya sabemos que los cambios imprevistos e inesperados son lo normal, en todos los aspectos del negocio. Tenemos una enorme cantidad de información acerca de lo necesario y urgente para lograr la transformación del negocio y para ello debe transformar la organización y eso pasa por transformar a las personas. Este último punto lo he comentado en nuestros anteriores newsletter de Managers. 
 
Hoy quiero agregar algunas ideas simples que diferencian los conceptos agilidad y velocidad. Agilidad es sinónimos de flexibilidad. Velocidad es rapidez. 
La flexibilidad significa estar en buena forma para reaccionar adecuadamente, usando los recursos necesarios-  colaboradores, presupuestos, tecnológia, procesos, etc- y tratar de obtener resultados exitosos.
Rapidez es reaccionar en el menor tiempo posible, sin  claridad de las  consecuencias y riesgos. No siempre lo rápido es lo mejor, usualmente no lo es.
 
Algunos consejos para lograr una organización ágil.
Un rol fundamental: ¿Quien decide que es lo urgente de lo importante? ¿Que es prioritario y que no? Responder estas cuestiones les corresponden a los expertos del tema en cuestión, no necesariamente es el CEO y el CEO deberá saber escuchar y coordinar lo necesario para que el o los equipos enfrenten los desafíos.
 
Es decir, una organización agil, significa que su estructura le permite organizarce y agruparse en TASK FORCE de acuerdo al proyecto o cambio. Una estructura  con pocas jerarquías organizacionales sera lo mejor. Mientras mayor sea la relacion entre quien toma las deciones y los colaboradores sera mejor.
 
Otra característica es tener roles y responsabilidades claros para cada persona en  cada uno de los equipos de trabajo que integra. Esto siempre se dice como importante, pero pocas veces se cumple.
 
Contar  con procesos agiles, eliminar la burocracia, con objetivos (del proceso) muy claros, los cuales se deben cumplir, pero se pueden actualizar en cualquier momento para simplificar, deben promover la creatividad y permitir el error. Si las personas entienden los procesos, tienen mayores posibilidades de obtener resultados positivos.
 
Promover el uso de la tecnología a través de las competencias de CHANGE MANAGEMENT son prioridad, las personas deben vivir positivamente los cambios y buscar la excelencia permanentemente con nuevas herramientas y metodologias. Las capacidades de colaboración, innovación y adaptación al cambio deben fortalecerse.
 
Una empresa agil tiene la capacidad de reaccionar ante cualquier tipo de imprevisto.
 
¿Por que es importante la agilidad para el CEO?
La agilidad se puede medir, por ello, esta puede enfocarse en diversos indicadores comerciales, operacionales, administrativos, etc. Hacer seguimiento del progreso, en busca de la ansiada mejora continua.
 
El éxito empresarial no es cuestión de velocidad, sino de solidez y agilidad.
Tener una visión largoplacista que además valore los riesgos de los cambios inmediatos, es una virtud que todo CEO debiera tener. Todas las características mencionadas para una organización agil, son las mismas para el CEO, máximo ejemplo para toda la empresa. Es decir, tener solidez con capacidad de adaptación, flexible y agil para la toma de decisiones. Que busque siempre agilizar los procesos internos, eliminar la burocracia, ser claro en la delegación y claridad de roles, promover la confianza y tolerancia. No significa hacer cambios sin razón, sino, saber analizar el contexto y escuchar a los expertos internos o externos.
 
Usted CEO, que organizacion quiere, ágil o veloz?
 
Septiembre, 2022
 
Image by yanalya on Freepik

Entradas recomendadas