Néstor Astete

Néstor Astete

Director del Centro de Excelencia en Gestión - CEG

Las organizaciones resilientes no solo se recuperan de la desgracia o el cambio; rebotan hacia adelante. Absorben los impactos y los convierten en oportunidades para lograr un crecimiento sostenible e inclusivo. Cuando surgen desafíos, los líderes y los equipos de las organizaciones resilientes evalúan rápidamente la situación, se reorientan, duplican lo que funciona y se alejan de lo que no funciona.

Siempre habrá más incertidumbre, más cambios y un impulso constante para que los equipos obtengan resultados más rápidamente

Las empresas que cultivan la resiliencia organizacional, impulsadas no solo por la crisis sino también por la oportunidad, pueden obtener una ventaja importante y duradera sobre sus competidores.

¿Por dónde deberían empezar las organizaciones? reforzar las capacidades en cuatro frentes:

  1. Una organización ágil es una organización resiliente. Pueden construir una organización ágil; un cambio hacia una toma de decisiones más rápida, federada e informada por datos y resultados «suficientemente buenos» puede facilitar que los líderes y los equipos prueben, aprendan y se ajusten a raíz de desafíos comerciales complejos.
  2. Los equipos autosuficientes y empoderados fomentan la resiliencia. Pueden construir equipos autosuficientes y responsables de los resultados, que cuando se sienten empoderados para llevar a cabo planes estratégicos y permanecer cerca de los clientes, y que, a través de circuitos y mecanismos de retroalimentación, tienen la información que necesitan para cambiar de rumbo o innovar continuamente.
  3. Los líderes adaptables establecen las condiciones para la resiliencia. Pueden encontrar y promover lideres adaptables que no se limitan a reaccionar ante, por ejemplo, un desastre natural, los movimientos de un competidor o un cambio en la dinámica del equipo. Se toman el tiempo para entrenar a los miembros del equipo durante el cambio. Catalizan nuevos comportamientos y desarrollan capacidades que pueden ayudar a establecer las condiciones tanto para una respuesta a corto plazo como para una resiliencia a largo plazo.
  4. El talento y la cultura sustentan todo, ahora y en el futuro. Deben invertir en talento y cultura, ahora y para el futuro. Las empresas que se enfocan en crear operaciones, equipos y líderes resilientes pueden obtener una ventaja de talento bidireccional: es más probable que dichos entornos adaptables atraigan a los mejores talentos que tendrán más posibilidades de éxito y, a su vez, es más probable que perpetúen un ciclo de resiliencia

Octubre 2022

(*) Adaptación del articulo “Raising The resilience of your Organization”, por Dana Maor, Michael Park y Brooke Weddle, publicado por McKinsey & Corp.

 

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